Libro 1: El secreto del alquimista
¿Qué harías si tu padre te mandara la llave que abre el secreto más poderoso del mundo antiguo? ¿Te arriesgarías a dar vida a una poderosa magia?
En esta novela, que antepone el Bien, el Amor y la Naturaleza a la Maldad, el Odio y el Artificio, los jóvenes Jake y Helen participan en un concurso literario en Florencia. Cuando el padre de Helen, un merchante de arte, le deja una misteriosa nota en la que le pide que rescate una lleve con la que podrá recuperar un objeto propiedad de la familia, ella y Jake deciden seguir sus indicaciones. Entonces empieza el acoso de Aurelian Pounce, un malvado brujo que practica las artes ocultas. Pounce tratará de conseguir como sea ese tesoro que, segú él, otorga poderes ilimitados y la vida eterna.
Protegidos por héroes del pasado, Jake y Helen tendrán que desenvainar sus espadas en más de una ocasión contra Pounce y sus adeptos, mientras recorren Europa desesperadamente.
El secreto del alquimista es una electrizante aventura que combina magia, misterio, literatura y el estimulante poder de la amistad con un final apocalíptico que no olvidarás.
Originalmente, mi papá estaba buscando Indias Blancas en el garage, en unas cajas con libros que tenemos que sacar de ahí, pero que todavía no tenemos dónde poner. No los encontró, pero mientras buscaba encontró otros libros que quería leer y, entre ellos, sacó El secreto del alquimista. Lo ví y me llamó la atención, y al leer en la sinopsis la parte donde dice "Protegidos por héroes del pasado", lo quise leer. Imaginaba que sería sobre viajes en el tiempo, o alguna clase de novela histórica (ésas me encantan), asique lo empecé a leer.
No puedo decir que me haya fascinado, o que me enganché de inmediato y que no podía soltar el libro, porque tristemente no fue así. El libro está bien, el estilo del autor no es pesado ni nada parecido, y la historia en sí es muy ingeniosa y original. Lo que, en mí opinión, falló, fueron los personajes, en especial el de Helen de Havilland.
Desde el principio el autor muestra a Helen como una chica con confianza e independiente que está acostumbrada a salirse con la suya debido principalmente a su riqueza y al hecho de que vive con sus tías y casi no ve a sus padres, por lo que pasa mucho tiempo sola. Es el "típico" personaje, por decirlo de alguna forma, que es rico pero que no disfruta de su posición, que preferiría pasar más tiempo con sus familia/amigos con una vida más sencilla y no tan superficial, al que no le gustan los estereotipos ni el ambiente de la "alta sociedad", y que en el interior es inseguro y busca la aprobación de alguien, ya sea su padre, madre, tío, amigo, etc.. Pero a mi parecer, al autor se le fue un poco la mano en la parte de independiente, con confianza en sí misma y que obtiene lo que quiere.
Por otro lado está el otro protagonista, Giacomo Giacometti, que se hace llamar Jake. (Lo entiendo. Con ese nombre, yo también me pondría un alias a mí misma). Él es de una familia numerosa que está allí representando a su país, Escocia, en un concurso literario en el que debían recitar poesía medieval, mismo concurso en el que participaba Helen.
Contrario a la chica, Jake tiene poca confianza en sí mismo y me da la impresión de ser un chico un poco miedoso, alguien que se inclina por lo seguro en vez de lo desconocido y la aventura (no es que lo critique, yo misma, muy a mi pesar, suelo ser así). Pero para todo hay límites. A Jake, Helen lo lleva de aquí para allá como si nada, viajando por países extranjeros, y en algunos casos prácticamente lo manipula o chantajea, llamando sin que él sepa a su primo (con quien tenía que ir para el funeral de un pariente) y convenciéndolo de que lo mejor era que Jake se fuera con ella a no se dónde.
En resumen, los personajes no me parecieron muy reales. Al final los papeles se invierten, y Helen tiene los pies más en la Tierra y Jake se vuelve más deseoso de aventuras. Es en este punto (al final del libro) cuando el carácter de ambos me parece más creíble.
El libro está bueno, y en realidad esto de los personajes es lo único que me "molestó", aunque también estaba el hecho de que tomaron todo lo extraño que les sucedía con bastante normalidad, pero supongo que eso puede pasar.
Algo que sí me encantó fue una frase (más que una frase un párrafo en realidad) que leí, y con la que me sentí muy identificada. Dice así.
"Hay pocas cosas más molestas para quien está leyendo que notar la presencia de alguien que se planta no justo delante, sino al lado, de manera que el lector se percata de su presencia. Instintivamente, quiere levantar la vista y mirar para confirmar la existencia apenas percibida del intruso. Pero por otra parte no le apetece dejar de leer. Sin embargo, ya es demasiado tarde, claro, porque a esas alturas ha perdido la concentración. Con todo, si la persona se quedara quieta, el lector podría reanudar la lectura sin excesiva dificultad. Pero, evidentemente, la persona no se queda quieta. Una y otra vez, se mueve lo bastante como para que éste se dé cuenta y se distraiga. Podría cambiar de posición, volver la cabeza para no verlo, pero allí se encuentra cómodo y tiene la luz perfecta, y además no quiere claudicar, no entiende por qué tendría que hacerlo, ha llegado antes."Por cierto, el final no me pareció tan apocalíptico e inolvidable como decía la sinopsis, pero con todo, fue una lectura pasable.
-El secreto del alquimista, John Ward; 65
Me despido por ahora, y nos vemos la próxima.
Los saludo,
Kary ❤
Today a reader, tomorrow a leader.
